 La anemia es un trastorno caracterizado por la disminución de la hemoglobina en sangre hasta concentraciones inferiores a los limites normales, provocando una disminución en la capacidad de los glóbulos rojos para transportar oxigeno a los tejidos del organismo. Debilidad, cansancio, palidez de la piel y mocosas, falta de apetito, vértigo, palpitaciones son síntomas comunes de las anemias.
Las causas de anemia pueden estar relacionadas con un aumento en la destrucción de los glóbulos rojos, perdidas anormales de sangre o disminución en la producción de hemoglobina.
Este último mecanismo fisiopatogénico corresponde a las anemias nutricionales que se caracterizan por la producción inadecuada de hemoglobina o glóbulos rojos debido a la deficiencia nutricional de hierro, acido fólico o vitamina B 12.
Estos tres nutrientes son constituyentes importantes de los glóbulos rojos, necesarios para la ordenada maduración de las células La deficiencia de cualquiera de ellos produce cambios morfológicos reconocibles en el glóbulo rojo adulto.
El organismo humano es incapaz de sintetizar vitamina B 12 por lo que debe ser aportada por los alimentos (carnes, leche y derivados, huevos, pescados). Las causas más frecuentes de déficit de este nutriente se relacionan con trastornos del tubo digestivo que cursan con malabsorción y menos frecuentemente por carencia del mismo en la dieta como puede ser el caso de vegetarianos estrictos mal informados para realizar este tipo de dietas.
En el caso de la carencia de ácido fólico (vitamina hidrosoluble del complejo B sintetizadas por las bacterias de la flora intestinal y aportada en pequeñas cantidades por alimentos como frutas, verduras, lácteos, cereales, y algunas vísceras animales), la ingesta inadecuada como causa de anemia es más frecuente debido a que los depósitos corporales de folatos son relativamente escaso y su carencia puede aparecer bruscamente. El déficit de folatos es propio de ancianos mal alimentados, jóvenes sometidos a dietas de adelgazamiento muy estrictas, personas indigentes con alimentación deficiente y alcohólicos desnutridos. Un grupo de alto riesgo lo constituyen las embarazadas por incremento de los requerimientos.
La anemia ferropénica constituye la causa más frecuente de consulta hematológica y el tipo de anemia más común, se debe a la falta de hierro en el organismo necesario para formar la hemoglobina, pigmento presente en los glóbulos rojos encargado de transportar oxígeno a los tejidos.
Este cuadro puede originarse por un aporte inadecuado de este nutriente en la dieta como en el caso de dietas muy restrictivas o bien con un aporte que no alcanza para cubrir los requerimientos aumentados como ocurre en el embarazo, lactancia, niños pequeños y adolescentes. También puede presentarse por insuficiente absorción de hierro en el aparato digestivo secundario a enfermedades intestinales que cursan con malabsorción , parasitosis, enfermedad celíaca, cirugías gástricas; o por perdidas aumentadas del hierro relacionada principalmente con causas ginecológicas como sangrados menstruales excesivos, embarazos múltiples o perdidas crónicas por vía gastrointestinal como en el caso de úlceras crónicas, hemorroides, hernia hiatal con traumatismo de la mucosa , esofagitis péptica por reflujo gastroesofágico, ingestión prolongada de antinflamatorios o corticoides, parasitosis, neoplasias.
Los grupos más vulnerables al déficit de hierro en la alimentación lo constituyen los niños menores de 2 años por un doble mecanismo, por un lado agotamiento de las reservas titulares de hierro del lactante a partir de los 6 meses de vida y por la mayor demanda del mismo durante el primer año de vida como consecuencia de la gran expansión del volumen sanguíneo y el gran crecimiento de la masa muscular. Otro grupo son los adolescentes como consecuencia de la aceleración del crecimiento, acentuándose aún más en la mujer adolescente al iniciar las pérdidas menstruales. Y por último las embarazadas donde las necesidades aumentan para satisfacer la expansión del volumen sanguíneo materno y el crecimiento de los tejidos fetales.
El hierro en los alimentos se presenta en dos formas: como hierro hem presente en las carnes de todo tipo, su absorción no se ve modificada por otros factores y como hierro no hem presente en los vegetales, cereales, legumbres, frutas secas y lácteos, la presencia de factores facilitadores o inhibidores de la absorción pueden modificar la biodisponibilidad de este tipo de hierro en la dieta. Dentro de los factores facilitadores destaca la vitamina C y el hierro hem de las carnes. Dentro de los inhibidores destacan los taninos presentes en té, café, vino tinto, cerveza oscura y las fibras vegetales como los fitatos y ligninas presentes en semillas de frutas secas, tallos y raíces de vegetales como los oxalatos presentes en vegetales verde oscuro.
Mantener una dieta variada, balanceada, equilibrada en nutrientes es la mejor manera para prevenir todo tipo de enfermedades carenciales.
Las medidas tendientes a evitar el déficit de hierro en el organismo incluyen:
-Mejorar el manejo en la dieta de los factores favorecederos e inhibidores de la absorción del hierro como por ejemplo evitar café o té inmediatamente después de almuerzo o cena, se podrán consumir por lo menos después de una hora de esas comidas.
-Preferir cereales fortificados con hierro principalmente en los grupos vulnerables.
-En almuerzo o cena la vitamina C (limón, tomate, morrón, brócoli, coliflor) puede favorecer la absorción del hierro de vegetales verdes y legumbres. También se puede incluir frutas cítricas o su jugo en desayuno y meriendas.
-Combinar alimentos como carnes ricas en hierro hem con otros alimentos con hierro de menor disponibilidad como legumbres o cereales para facilitar la absorción de éste último.
-Suplementos de hierro y vitamina C durante la primera infancia y en embarazadas.
-Corregir lo antes posible las pérdidas excesivas de hierro presentes en situaciones como diarreas crónicas, parasitosis, hemorragias digestivas, perdidas menstruales excesivas.
En todos los casos debe ser el médico quien realice un diagnostico adecuado y pueda descartar otras patologías que puedan presentarse con síntomas similares al síndrome anémico.
Dra. Viscovig Rosana.
Médica especialista en nutrición.
MP: 13164 – La Posada del Qenti |